Descripción itinerante

"Por mis propias tendencias naturales, por el medio en que me crié desde pequeño, por la influencia de los estudios emprendidos bajo su impulso (el de aquellas mismas tendencias), por todo eso tengo una de esas clases de carácter ensimismado, egocéntrico, mudo, no autosuficiente, sino autoperdido".

Fernando Pessoa

lunes, 16 de junio de 2014


Veloz
se torna paja
lo que brotó 
veloz
.Pero la paja
nunca 
es 
escombro
y sí las torres

las que se alzaron
con la prisa
de una calumnia.

Se ha difamado al hombre.

La velocidad
la succión
la
espiral 
que
traga 
pervierte

la nada.

El sinsentido
el

desplome

la rabia.

Y yo soy el hombre anciano que se detiene a mirar las obras.
Los hombres sudan.
Quemados de sol y angustia
cavan.
Y yo farfullo:

¡Está mal hecho, todo está mal hecho!
y sueño,
cada día,
con ver 
materializarse el
derrumbe.

Los hombres se rascan la cabeza, no comprenden.
Y el viejecito espera a entonces para decir:

¿Veis que estaba mal hecho?

Los hombres responden - el peón y el arquitecto -:
A ver, viejo, tú que tanto sabes.
Dinos cómo se hace.

Cómo se construye el monolito inquebrantable,
en qué punto exacto se sostiene la geometría de la pirámide.

El viejo llora, o ríe, los hombres no saben distinguir la mofa del duelo.
Los hombres no entienden nada.
Es entonces que el anciano empieza a ignorar a los hombres y por eso se va curvando, se le vuelven de paja las vértebras para estar más cerca de la tierra y de los brotes. El anciano- que posee todas las palabras- se inclina para conversar con los niños, para escuchar lo que todavía han de decirle las piedras.